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martes, 8 de agosto de 2017

Agua





Camina con pasos de lluvia,
llega hacia mí, hace charcos
y me besa con fuerza mareomotriz.

                  
Sus olas balancean mi cuerpo,
náufrago de razón alguna.
Corrientes de agua salada fluyen
por sus venas para ser vapor
en el cielo de mi boca.


Si le miro tan solo veo agua
en su más perfecta armonía.









martes, 11 de abril de 2017

CHILLA CHIQUILLA









Poema perteneciente a "Cementerio de barcos" representado por Violeta Ciudad durante la presentación del libro en El umbral de primavera, Madrid, el día 28/02/2017. 
Vídeo: Jesús Mayorga. 



CHILLA CHIQUILLA


Chilla, chiquilla. ¡Chilla! 
Chilla con la fuerza de tus entrañas
y apaga la llama 
del dragón milenario que bosteza humo. 


Chilla, chiquilla. ¡Chilla! 
Chilla con todas las letras 
del alfabeto que esconde tu piel 
y regalas en cada abrazo.


Chilla, chiquilla. ¡Chilla! 
Chilla contra el eco que pelea por tu voz 
y ganarás el pulso otra vez.



martes, 21 de marzo de 2017

VEINTIÚN GRAMOS EXILIADOS




Somos la pequeña gota de un grifo gélido
que cede sus hijos a la tierra.


Mundo, mundo, uno a uno te vas llevando.


Se van envueltos en aire de tergal
y arañan el ayer
sus veintiún gramos exiliados.


Las cosas por hacer son dagas
en la boca de un faquir hambriento.
Camina sobre coronas de flores,
acaricia con manos de sangre
y mira a través de escarabajos inertes
clavados en tu pelo.









lunes, 30 de enero de 2017

Me vendo al viento





Me vendo al viento que me mueva
como a la hoja inerte
que vuela cada otoño.


Me vendo al viento que protege
las voces de los amantes
por las calles desangeladas.


Me vendo al viento que silba
en las verdes colinas
donde juegan las aves.


Me vendo al viento que pelea
todas las noches con las antenas
para abrazar a los tejados.

                                            
Me vendo al viento que colma
a las plantas en celo
cada primavera.


Me vendo al viento
con tal de llegar hasta ti
para besarte esta noche vagabunda.








miércoles, 2 de noviembre de 2016

Noviembre



Noviembre no es un mes,
son unos segundos de distracción
vestidos de noche y lluvia,
oscuro viento en la acera.
Es un soplo que nadie oye.

                
Noviembre no es un mes,
no nos engañemos. Son luces tenues
sin gente en la calle ni ruido alguno.
Es una sombra que cubre cabezas,
un escaparate donde nadie se para.


Noviembre es una almohada
hecha con los truenos de la noche.
Se resquebraja en la cama revuelta
del cielo que ladra con rabia
un dolor desconocido.


Noviembre no es un mes ni tiene nombre.
Es cuna del pájaro que ha huido,
la voz del niño callado
cuando no sabe con qué jugar
y mira la nada, ausente. 








martes, 12 de julio de 2016

DONDE CABALGA QUIEN TEME ANDAR





Pocos animales hay tan destructores
como la cobardía,
donde cabalga quien teme andar.



Avanza a través de sus pezuñas manchadas
por el barro con que se cuece la carne de héroe,
busca el camino más largo,
da vueltas en vano con tal de no aparecer
y reta, sin intención, al azar y al destino.












jueves, 5 de mayo de 2016

miércoles, 18 de junio de 2014

NO QUISISTE CUMPLIR OCHENTA Y TRES



No quisiste cumplir ochenta y tres,
pensar en los ochenta y cuatro,
ochenta y cinco o los noventa era abrupto.
Callaste tu voz de madre primigenia
contra un acantilado de quebrantahuesos
y tu lejanía florece allí
desde que cerraste los ojos
para segar las espinas
arraigadas en tus entrañas
cuando él se fue.




jueves, 18 de julio de 2013

LA SOMBRA DE LA IGNORANCIA



Un vaso se llena
con lo que debería tragar
cada boca puerca.


El sueño de la razón produce monstruos
y apuñalan a mordiscos tras las cortinas
de luminosos haces de luz.


La sombra de la ignorancia
magnifica la atmósfera sin aire.
Asfixian todos los sentidos
sus polutas manos cargadas
por dromedarios sedientos.
Olvidaron la necesidad de beber,
de abrir los ojos, de sentir
lo que el girasol al desplegar sus hojas.






lunes, 20 de agosto de 2012

OTRO POEMA SOBRE MADRID





Madrid es un lince, desgasta
a lametones desde los pies
y mecaniza todos los pasos
por mucho que escapen de su raíl.


La música ambulante se mezcla
al son de repletos autobuses.
Articulan lo que quiere oír cada uno,
son las mil y una voces de Madrid.
Aun así guarda el secreto que nos atañe.


Su cuerpo tiene forma inexacta,
de atleta es su pierna izquierda
y con tacones anda la derecha.
Ambas manos sujetan indistintamente
un maletín o la correa de un can
disfrazadas detrás de un periódico.
Sus brazos han barrido el suelo
o se han alzado en la última manifestación.


Madrid tiene barba de camionero,
cien ojos en la cámara del turista
y late al ritmo de quien le siente al andar,
da igual si va o viene, siempre estará allí.
Su boca es la de quienes comen genitales
para labrarse un futuro mejor.
¡Bienaventurados todos ellos!




Pese a todo, siento que hoy habla
sólo para mí. Recita en su adagio
todas las cosas pendientes de hacer.
Incluso se atreve a hablarme de ti,
y eso que no eres verdad.




lunes, 23 de julio de 2012

TREINTA


El café empieza a ser más amargo,
aun así relames tus labios secos.     
Las farolas se encienden tarde,        
cada noche es una piedra oscura       
mayor que la última esquivada.         


Cruzas la calle con ansias de alcanzar la acera.
Ya es tarde para tener tropiezos                            
y muy pronto para descansar                              
en un banco donde apenas roce el sol.                   
La inquietud es el pan que engulles                        
frente a un televisor que no te entiende,        
habla su idioma, lo han logrado,                         
como ocurrirá contigo.                                               


La melancolía es un tejado sin pájaros                    
visto por el anciano que pasea                                    
en la terraza de enfrente.                                              


Cierras puertas sin saber qué hay detrás,                    
todo parece igual para hacerte sentir extraño.
La flor del cactus dona un pétalo al aire            
y la música se reduce a guitarras perplejas
al hablar de aquel amor prehistórico.   


Todo el ruido que ha entrado a tus oídos
ya no te deja pensar como antes.                  
Lo repentino se hace un valor en alza  
como una manta en el otoño tardío.


Las ruedas cada vez se mueven más rápido,
los atropellos ya no son tan sangrientos                  
y tu piel es una capa de cemento al raso.
La inocencia se esconde en algún lugar recóndito,
sólo asoma en las lágrimas que te muestran vulnerable.


La madurez se alcanza en bailes con pisotones
y la sensibilidad adorna una estancia vacía
cuando crees tener el mapa del cielo
y falta por descubrir tierra sin pisar.


Es esa sensación de volver la vista,                                
ver treinta inviernos disecados
en la arena de tus palmas,
remangarse los brazos, afilar huesos,
tumbar a la vida cuando el tiempo abra los ojos.





lunes, 18 de junio de 2012

EPITAFIO



No hay bien más caro que el amar a otra persona,
se paga tras su pérdida con el dolor más grande.