Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de enero de 2021

martes, 4 de agosto de 2020

Tu turno







Te doy la bienvenida a la vida. Como al resto de seres que forman parte de la naturaleza, te entrego tu tiempo. Nunca sabrás cuánto es, por eso te recomiendo aprovecharlo.


Sobre ti, las demás personas se encargarán de decirte cuál es tu nombre, raza, sexo, edad, orientación sexual y otros aspectos que irás descubriendo según avance este reloj… Seas quien seas, nunca dejes de diluirte con aquello que hagas en cada instante, así te pesará menos el movimiento de estas manecillas y, cuando termine tu turno, sentirás que habrá valido la pena. Ya puedes abrir los ojos.   



domingo, 8 de abril de 2018

Sin prisas








Sin prisas caen los segundos 
como lluvia que acaricia a la brisa 
y, deprisa, se forman los charcos 
donde nos ahogamos. 








Gracias a Sonia por la foto y a La Patry Cruz por montar exposiciones tan chulas.








sábado, 31 de diciembre de 2016

Si el tiempo borrase...





Si el tiempo borrase los peldaños
por donde desciende el dolor,
vería de otro color el suelo
y en el mar de los llantos
nadaría una vieja sirena.






  


jueves, 11 de abril de 2013

SE HIZO TAN TARDE QUE EMPEZÓ A SER TEMPRANO.



  
    Se hizo tan tarde que empezó a ser temprano. Así perdí otro día. Las farolas se encendieron a la misma hora de siempre aunque anocheció un minuto después. Eso hace que ningún día sea igual al anterior por mucho que se empeñe la monotonía que nos encierra en una hermosa jaula con barrotes de oxígeno, nitrógeno y argón. (Sí, a mí también me ha venido a la cabeza aquella canción de Mecano).


Esta madrugada he vuelto a analizar mi mundo, sé muy bien todo lo que le falta. Cada vez me veo más como una especie de Doctor Jeckyll y Míster Hyde: de día acepto cualquier cosa, aunque sepa que es mentira, pero la escasa luz que me ilumina en las noches refleja la verdad. A veces esto es lo más difícil de aceptar. Lo peor es la sensación que perfora mi cabeza y se agrava porque la solución no está en mis manos.


He pensado escribir una carta al tiempo para que mañana me trate mejor. Si no es así, al menos estaré entretenido. De esta forma, mientras la moldeo línea a línea, guardaré en un establo todos los caballos que me atropellan cada noche justo antes de morir de forma onírica.


Ya ha amanecido. Otra vez es temprano y tengo una hoja en blanco con la que no sé qué hacer.


jueves, 21 de abril de 2011

UN DIOS LLAMADO FUTURO



Conozco a alguien que todo lo sabe,
es quien que nos lleva a soplos
como el niño a su molinillo.
Es la línea que confirma
al igual que engaña o desengaña
eso que llega sin esperar;
el mismo que castiga a las personas impacientes
a mover su minutero sin rechistar.
Es la alfombra que recoge los pasos errantes,
quien llama a la carcoma que devorará                                                                nuestros huesos.


Es un ser caprichoso que, según su antojo,
moldeará las facciones de tu cara.
Es el ser más siniestro que conozco:
nos roba lo que más queremos
y sabe como ilusionarnos de nuevo.


Conozco al único ser eterno,
el que pare y mata dioses,
aquel que te envuelve de olvido
o engüera tus recuerdos.
Un continuo punto de partida
que resbala gratitud y maldiciones.


Sé que es quien me despertará mañana
disfrazado de presente
como el niño infinito que juega sin regla                                                                          alguna.


Conozco a quien tiene la única voz
que define lo duradero y lo efímero,
alguien que tropieza en el pasado
del que se ríe como un joven inexperto.


Arriba y abajo, ahora y después
nos espera el futuro.