
Foto: Max Scheler
Naces, creces, te
reproduces y mueres. Algunas personas además se atreven a plantar árboles o a
escribir libros. Poca gente se escapa de esas reglas, como ella. Siempre ha
estado en las nubes, rodeada de los pájaros que entonan los sonidos del intelecto.
La gente la juzga
por ser una solterona con carácter, por no acudir a los actos religiosos y por
tener una visión crítica hasta de sí misma. Nadie sabe que cada rechazo del
rebaño es un galón sobre su pecho, ya cercano a la tierra que otras nubes
mojarán.