domingo, 14 de agosto de 2011

ABRAZO DE ZARZA




Un arañazo en la espalda,
resma de amor que una zarza tatuó
quedándose tu ropa enganchada 
para engalanar el campo sin necesidad
y mostrar tu belleza desnuda,
belleza arañada que impide olvidar aquel día.

Ay, amor.  – Decías.
Ay, amor.  – Ahora lloras
con la marca de la zarza
que se enredó en tu cuerpo,
la marca que tantas lenguas lamen
y no consigues olvidar:
tu piel penetrada,
veneno inocuo altera tus venas
quemando todas las ramas 
cada vez que tocas la cicatriz,
volviendo a sentir esa piel candente
enganchada a tu piel.  



3 comentarios:

  1. Me gusta¡¡¡¡¡¡, enhorabuena, un beso.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por los ánimos, Antonio. Espero que el recital de Granada resultase histórico :)

    ResponderEliminar
  3. ¿Qué culpa tiene la zarza
    de herir tu piel a jirones
    sin venirse a razones
    mostrando tal ofensa?
    Si es solo su defensa
    sobreviviendo, salvando sus frutos
    con espinas enredadas
    de animales furtivos y alimañas.

    Resma de amor escondida
    tatuaje de sus espinas
    restos de un amor,
    quizá intranscendente
    mas la dueña de tu herida
    sera esa sangrante espina
    de una zarza anhelante
    que con ahinco quiso abrazarte.

    ResponderEliminar