miércoles, 30 de enero de 2019

No amaneció


No amaneció. Al hacer lo contrario rompió otras aguas, los ojos de quienes lo amaban fueron ríos empujados por una tormenta negra. Su madre lo volvió a acurrucar en su regazo.

Mientras respiró sembró las flores de su ausencia, las abonó con sonrisas y crecieron por su buen hacer.

No amaneció porque ahora es luz.

A Antonio G. Maldonado García